miércoles, 6 de enero de 2016

Hasta luego, Navidad.

Con los Reyes, un año más, acaban las navidades, tiempos odiados por muchos y muy queridos por mí. La Navidad no termina aquí, vivo en una constante Navidad todos los meses del año. Y si tanto  la aprecio es por la ilusión que llena estos días, la alegría de los niños, la magia que se respira en el aire; son de las pocas fechas del año en que puedes despertar al niño que llevas dormido dentro, en días como estos me sale solo lo de ser feliz. El año empieza y termina en fechas de Navidad y es mejor intentar que la ilusión, alegria, esperanza y magia duren todos los meses que pasan entre medio. Queda invierno por delante, una primavera, un verano, otro otoño y volveremos a estar aquí; durante la espera: ¡Feliz no-Navidad!


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