jueves, 24 de diciembre de 2015

¡Feliz Navidad y a la mierda 2015!

Estamos en la época del año en la que a todo el mundo le da por reflexionar, coosa que yo hago cada día de cada mes pero este año tengo motivos suficientes para hacer un stop y un reset con el cambio de año.

Empecé 2015 tant ilusionada, feliz y con sueños tan cercanos a ser cumplidos... Llevaba encima ilusiones y esperanzas de amor y mi futuro. Pero en esta vida no hay nada completamente de color de rosa, cuando crees que estás arriba, algo te empuja y caes de bruces contra el suelo, y duele, duele mucho pero siempre te acabas levantando. Encontré una rutina pr la que me valía la pena despertar cada mañana, estaba 'trabajando' en algo que me ilusionaba, disfruté tanto como pude de mis meses de prácticas en la televisión, tanto como puede disfrutar alguien que estaba enfermo como yo, sin saberlo. De un día a otro te pasas por el médico y sales teniendo un tumor en la cabeza desde hace años. Mi año se ha centrado en eso, en el jodido síndrome de Cushing, enfermedad que tienen cuatro de cada millón y me ha tocado a mi. Me he peleado con tormentas de hormonas, he superado miles de mis miedos, me he pasado dias en hospitales... ¿Qué decir? He madurado en un año lo que no madura una persona en toda la adolescencia. He sentido lo que es tener verdadero miedo y me he vuelto creiente de la medicina. Me he visto cambiar en un año de bien a mal y de mal a bien como si fuera un pokemon. Desde este año tengo dos cumpleaños, el de siempre y el día en que mi queridísimo Doctor Joquim me operó y a partir de ahí todo ha ido a mejor lentamente. Siento admiración por los médicos, cambian vidas, comprobado.

Familia y amigos quizá sea el apartado de este año que más me ha salvado, he visto con quién cuento y cuánto, y eso no hay nada que lo cambie jamás. En cuanto a amor ya escribo suficiente fuera de este resumen, guardaré en el cajón de recuerdos aquellos desconocidos que fueron conocidos este año, aventuras incontables en papel, amores aparecidos en temporadas equivocadas; y tiraré a la papelera de reciclaje a gente que no llega ni a persona que no han querido ni darme su apoyo en esta mala temporada. Cada año aparece gente nueva y otros se van, los que acaban de llegar, bienvenidos; los que se fueron, gracias por pasar.

No me engañaré, ha sido una mierda de año, horrible, borrable, insportable... pero no quiero olvidarlo, es una experiencia más y creo que la necesitaba. Sí, necesitaba tal bofetada de la vida para darme cuenta y aprender. Darme cuenta de lo que importa, de quién está y quién me quiere y me ha querido. He aprendido a superarme, a quererme y a grabarme a fuego en mi mente que 'todo tiene solución menos la muerte'. Seguiré dando importáncia a los pequeños detalles, a esos que hacen que la vida sea agradable de vivir a pesar de las dificultades.

Dentro de lo malo siempre hay cosas buenas; nadie me quitará mis conciertos, mis viajes y los pequeños momentos con mis personas queridas, eso no hay año que lo cambie.

Gracias personas bonitas, gracias amigos, gracias familia, gracias mi querida Música.

Solo puedo decir: feliz merecidisima Navidad, a la mierda 2015 y mejor 2016 para mí.


De corazón,

A. Masip

PD; si te has leído esto entero es que estás loco, o muy aburrido o te importo lo suficiente.


'Have a holly jolly Christmas'


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