viernes, 22 de marzo de 2013

No temo a la soledad, es solo miedo a estar sin ti
aunque nunca te he tenido y jamás lo conseguiré.
Es imposible olvidar a quién quieres con locura,
a quién llevas dentro aunque tu alma por ello quede muda.
Cada día el reloj va más deprisa,
la cabeza se da cuenta pero el corazón lo ignora.
Siempre queda un dulce placer en querer a quién no te quiere,
es verte sonreír y ser feliz aunque no sea yo el motivo.
Puedo asegurar que para que un amor sea real
hay que sufrir para sentirlo de verdad.
De amar sin sentido he aparcado la tristeza en un baúl,
y lo he cerrado, bajo llave cualquier lágrima ha quedado.
Aunque mi alma pide a gritos escapar de esta prisión,
siempre mi duda no está en la mente, está en el corazón.

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